La Historia de España se ha construido desde las hazañas de sus
hombres, la épica de sus batallas, la historia de sus victorias y
también de sus derrotas. En muchos casos es también la historia de sus
ejércitos irregulares. Sus guerrilleros brillaron con luz propia a los
largo de siglos .
Almogávares: tropas que se utilizaban para avanzar, penetrar en
terreno enemigo y custodiar fronteras. Eran los soldados más fieles, los
más utilizables para las ansias expansionistas de los reyes de la
Corona de Aragón
Durante unos 150 años, se escuchó en el Mediterráneo su grito de guerra: “desperta ferro”.
Este era el grito de guerra que motivaba a unas compañías de
mercenarios surgidos del pueblo, surgidos de los Pirineos, los
almogávares. Fueron los guerrilleros que sirvieron a expansión máxima de
La Corona de Aragón. Gracias a ellos, en 1377, Atenas y Neopatria se
incorporaron a La Corona de Aragón; y todo gracias a aquellos hombres
surgidos de los pueblos de los Pirineos.
Sus banderas y estandartes eran los de Aragón y Sicilia. Su grito de guerra , “desperta ferro”,
lo gritaban golpeando hierro contra hierro ó contra la tierra. Lo
decían y lo hacían, era decir hierro, hierro despiértate. Después de
este grito aterrorizador, ya no había misericordia.
Fueron reconocidos como la mejor infantería de la época.
No muy puestos en caballería pero implacables en infantería. Siempre
fieros, determinados en el combate, sedientos de venganza y muy
crueles con el enemigo. Eran invencibles, no les importaba la muerte,
nada ni nadie les podía vencer, eran indestructibles. Sólo la guerra daba sentido a su vida.



