Durante la Primera Guerra Mundial un historiador alemán
escribió un libro - "La Decadencia de Occidente" - que causó
mucho interés y debate entre los intelectuales del mundo. Comparando
los acontecimientos en diferentes culturas y civilizaciones (normalmente
no contemporáneas), Oswald Spengler mantuvo que debe ser posible
rellenar los huecos en la historia - e incluso sugerir las posibilidades
del futuro, aunque sólo en términos muy generales y amplios.
Era una tarea sumamente ambiciosa, pero después de la
Segunda Guerra Mundial sus ideas quedaron pasadas de moda - principalmente
por razones políticas. No obstante, aquel libro fue un trabajo de
la erudición comprensiva, tratando a fondo temas diversos como las
matemáticas, la música, la arquitectura, la pintura, la teología
y el dinero, también incluyendo comentarios eruditos sobre la ley,
la química, la lingüística, la relatividad del espacio-tiempo,
o la literatura - integrándolos todos en una filosofía coherente
de gran alcance.
Nueve o diez "Organismos Superiores"
Para mucha gente, es demasiado difícil aceptar la tesis
básica de Spengler - es decir, las culturas son organismos vivientes
por derecho propio, tal como las plantas, animales y humanos - aunque de
rango superior a estos. Cada cultura tiene su propia alma distintiva que
se expresa en las formas artísticas, científicas, políticas,
económicas o religiosas.
Spengler identifica nueve 'organismos superiores'. Tres de ellos,
el babilonio, el egipcio antiguo, y el grecorromano, perecieron hace muchos
siglos, con sus territorios ya recubiertos por varias culturas posteriores.
(Si él pudiera actualizar su tesis hoy, probablemente incluiría
en su lista la civilización prehindú del Valle Indo - descubierta
en los años veinte). Otros tres, el indio, el chino y el arábigopersa,
llegaron a su "vejez" hace mucho tiempo, pero no se han extinguido totalmente.
Una séptima cultura maduró en México y Guatemala,
pero sufrió una muerte súbita y violenta a las manos de invasores
españoles (aunque podemos decir que unas "ascuas resplandecientes"
todavía permanecen). Spengler escribe muy poco sobre la cultura
peruana, pero Francis Yockey la considera como un gemelo de la mexicana,
sufriendo el mismo desenlace trágico.
Dos culturas todavía no han completado su "ciclo vital".
La Civilización Occidental es una - aunque ella ha alcanzado la
adultez y una madurez muy avanzada ... (por eso, se eligió como
título del libro "La Decadencia de Occidente"). Otra cultura
ha nacido en Rusia, pero ésta ha sido perjudicada por intentar absorber
las ideas extranjeras del organismo Occidental mucho más viejo.
Un fenómeno que podría ser más fácil
de explicar como manifestación de una entidad orgánica, es
el aumento en la proporción de los nacimientos de varones para resarcirse
de las pérdidas sufridas en en una gran guerra*. Es verdad que esos
casos podrían ser casualidades de las estadísticas y nada
más, pero por lo menos este ejemplo ayuda a ilustrar el concepto
y papel de un 'organismo superior' con su propia voluntad y conciencia.
Como las personas individuales, los organismos culturales difieren
en su carácter y aptitud, y en sus habilidades y talentos. Así,
el cálculo diferencial e integral, las catedrales góticas
alzándose hacia el cielo, o las composiciones musicales basadas
en las fugas - son todas manifestaciones y características de la
Cultura Occidental. También podemos citar nuestro gran interés
en la historia, y nuestra preocupación por el futuro.
De manera contrastante, la geometría, los estudios de
las fuerzas estáticas, o la escultura - eran todas las expresiones
creativas de una mente obsesionada con el corpóreo, y con "el actual
y el cercano" - que produjo la cultura de la Grecia Antigua. De modo parecido,
el álgebra, la alquimia o el arabesco eran todas las manifestaciones
de otra cultura-personalidad única ... como también eran
la acupuntura, el taoísmo o el arte chino. Y en el mundo hindú,
el yoga y las formas de los bailes lograron niveles de sofisticación
nunca igualados en cualquier otra cultura.
Así, el libro de Spengler es muy apropiado para comparar
y apreciar las culturas de las diversas nacionalidades.
Las fases de desarrollo
Tal como un ser humano pasa por la pubertad durante la segunda
década de su vida, y llega a la madurez llena en su tercera década,
también una cultura atraviesa fases de sucesión predeterminada
cuyas duraciones no varían mucho de un "Organismo Superior" a otro.
Su "primavera" siempre se caracteriza por una fe religiosa muy
fuerte - que despacio cede a la intelectualidad y el materialismo.
El "verano" de una cultura es una época de gran creatividad:
en Europa, ésta fue testigo de la aparición de un concepto
totalmente nuevo en las matemáticas, es decir, el cálculo
- que cristalizó en las mentes de dos personas simultáneamente
y por separado - Newton y Leibniz. En los mismos siglos, se desarrolló
la pintura al óleo en la que se representaba la perspectiva.
Al
mismo tiempo, florecía una música con un estilo completamente
desconocido antes del nacimiento de la Cultura Occidental.
Ahora, estamos en el "otoño" de nuestra civilización.
Ya no viven ninguno de los compositores de obras musicales de primera calidad,
ni pintores como Rembrandt o Velázquez. Sin embargo, durante esta
fase de cada civilización (incluso la nuestra), la tecnología
y la ingeniería alcanzan sus niveles más altos.
--"La Decadencia de Occidente" por Oswald Spengler; 1918/1922. Traducido del alemán por Manuel Garcia Morente - (Espasa Calpe, Madrid).
--"Años Decisivos" por Oswald Spengler, 1933. Traducido del alemán por Luis López-Ballesteros y de Torres - (Espasa Calpe, Madrid).
--"Imperium - La Filosofía de la Historia y de la Política" por Francis Parker Yockey, 1948. Traducido del inglés por Joaquín Bochaca y María Infiesta.