Se trata de 'Sumisión', una novela del escritor francés Michel Houellebecq.
(Nota nuestra: El autor del libro hace un juego de palabras, dado que "Sumisión" es lo que significa la palabra "Islam")
“Encarnar un nuevo humanismo, presentar el islam como la forma acabada de un humanismo nuevo, reunificador, y que por lo demás es perfectamente sincero cuando proclama su respeto por las tres religiones del libro”.
Ese pensamiento es un fragmento de Sumisión, la última novela del escritor francés Michel Houellebecq (56 años), que llegó a las librerías el miércoles, justo el día del atentado contra Charlie Hebdo, que a su vez había dedicado a Houellebecq la caricatura de la primera página y varias más de ese número. De hecho, el periodista Laurent Léger, sobreviviente del atentado, relató que cuando se produjo el ataque, durante la reunión de redacción, Houellebecq era el centro de la conversación.
La novela narra cómo el ficticio partido Fraternidad Musulmana gana las elecciones presidenciales de Francia en el 2022, con el candidato Mohammed Ben Abbes, luego de un segundo periodo en el poder de François Hollande. (Lea también: En Francia todo será distinto).
“Es ficción política, una ficción verosímil, pero se aceleraron los acontecimientos; el 2022 es muy pronto. No sé exactamente qué teman las extremas derechas, pero probablemente nada de lo que está escrito en este libro”, dijo el autor a la revista L’Obs.
Desde antes de llegar a las librerías, la novela ya había empezado a causar polémica, empezando por los círculos literarios. El reconocido escritor Emmanuel Carrère publicó el martes pasado en el diario Le Monde una crítica en la que califica este libro de “sublime”. “Dos novelas proféticas marcaron el siglo pasado: 1984 y Un mundo feliz. Fueron proféticas no en el sentido de predecir el futuro, que las invalidó, sino de enunciar una verdad sobre el presente. Las anticipaciones de Michel Houellebecq pertenecen a la misma familia”, decía.
Al otro lado de la mesa se encuentran críticos como Ali Baddou, presentador de La nueva edición, de Canal+, quien, tras definirse como laico, se refirió a Sumisión como una novela que le había dado “ganas de vomitar”, por su “racismo antimusulmán” y porque el 2015 se iniciaba con el lanzamiento de esta historia “sobre la islamofobia, instalada y diluida en el libro de un gran novelista francés”.
El escritor asegura: “Capto una situación. Consigo captarla porque no tengo ‘a prioris’, soy neutro. Hago como si lo políticamente correcto no hubiera existido. No soy un intelectual de centro-izquierda”.
Si bien no existe relación directa entre el ataque a Charlie Hebdo y el lanzamiento de Sumisión, no dejan de sorprender la coincidencia y lo que de allí se desprendió. Unas horas antes del ataque, el escritor dio una serie de entrevistas para la radio y la TV, con el fin de promocionar su novela. Luego, a la 1 p. m., la editorial Flammarion, que publicó Sumisión, fue evacuada y la policía custodió su sede.
Esa tarde se cancelaron otras entrevistas y, ya para la tarde del jueves, la promoción del libro se había suspendido y el escritor había abandonado París, pues al parecer no tenía un sistema de seguridad personal.
El agente de Houellebecq informó que este se encontraba “profundamente afectado por la muerte de su amigo Bernard Maris”, fallecido en el atentado y quien además había publicado en septiembre un ensayo titulado Houellebecq economista.
El primer ministro, Manuel Valls, señaló el jueves a la radio RTL que esperaba que no hubiera actos islamofóbicos como repercusión del atentado, y afirmó: “Francia no es esa de Michel Houellebecq, no es esa de la intolerancia y el miedo”.
Esta afirmación se entiende, además, porque el escritor declaró en el 2001 que el islam es “la más imbécil de las religiones”. A lo que se añadió la afirmación “he sobrevivido a todos los ataques”, en la carátula de la revista L’Obs.
Sin embargo, la posición de Houellebecq con respecto al islam parece ambigua, pues manifestó a la revista The Paris Review que en su novela “no está claro a quiénes debemos tener miedo: nativistas o musulmanes. Eso lo dejo sin resolver”.
Y en otra de sus respuestas a L’Obs, llama la atención que haya asegurado que los musulmanes están en “una situación insoportable: ¿por quién pueden votar en Francia? No por los socialistas, que dan lugar al matrimonio homosexual. Tampoco van a hacerlo por la derecha, que quiere sacarlos. La única solución sería, efectivamente, la constitución de un partido musulmán”.