"La palabra "padre" pervive en mí entre comillas. Después de su muerte, mi madrastra me confesó que él no había sido mi verdadero padre", dice el crítico alemán.
Ciudad de México.- La figura más horrible de sus diarios es su padre, un capitán del ejército alemán que sirvió al emperador Guillermo II durante la República de Weimar.
La palabra padre pervive en mí entre comillas. Después de su muerte, mi madrastra me confesó que él no había sido mi verdadero padre.
¿Sabía ella quién era su padre biológico?
Sí. Pero de él no quiero hablar porque fue una persona totalmente desconocida.
