HP Lovecraft
Howard Phillips Lovecraft llega a este mundo
el año 1890 en Providence, Estados Unidos. Su vida es la historia de una
reclusión física y ante todo espiritual en la ciudad natal. Sólo en
pocas ocasiones saldrá de Providence a otros lugares, como Boston,
Quebec, Filadelfia o New York; sin embargo, su mente, dotada de una
imaginación excepcional, viajará con prodigiosa celeridad a la Hélade
clásica, al Egipto de los faraones, al planeta Venus, a la aristócrata
Inglaterra del siglo XVlll.
Gran escritor y gran lector, nadie podría negar que
su existencia fue la Literatura, a la cual le otorgaba un valor no
apreciable en los abstractos términos económicos. Sabemos que
continuamente reprochó a los editores su labor marcada por lo que
entendía como afán mercantil, cuando en realidad éste no era más que el
legítimo deseo de subsistir en una sociedad metalizada e impuesta.
Despreció a los autores que escribían sólo por fama o dinero. Para él,
el arte narrativo era la más fiel expresión de la pureza de contenidos
mentales de su emisor. Guerrero de causas perdidas, criticó duramente el
verso libre, por estimarlo un ejercicio flojo, no digno de los Poetas.